Kiko el Coquí

Nació en el rincón más profundo del Yunque durante la era de Agüeyana el Bravo. Su más grande amor era el Batú y pasaba horas observando a los tainos jugar, soñando con algún día transformarse en humano y poder jugar.

Mientras pasaban los años el Batú desapareció por lo que Kiko regresó a su guarida hasta que un día un amigo le contó de un nuevo deporte llamado fútbol y tenía que ir a verlo. Kiko se aventuró hacia el Estadio Juan Ramón Loubriel donde vio jugar al Puerto Rico Football Club. Su corazón estalló de emoción y por magia se transformó en la mascota oficial del PRFC con la misión de hacer a todos los niños y niñas fanáticos del fútbol sonreír.

Proud Sponsors of Puerto Rico FC